Hermana cautiva v11

IGR: 0169. Versión: 11. Rima: 6+6 í-a. Hemistiquios 72.

San Clemente de Valdueza (ay. Ponferrada, ant. San Esteban de Valdueza, p.j. Ponferrada, comc. Ponferrada, León, España)

Caminaba don Buiso    en una mañana fría,
en tierras de moro    a buscar amiga.
Encontró lavando    en una fuente fría:
Quítate de ahí, mora,    perra judía,
beba mi caballo    n`esa fuente agua fría.
¡Reviente el caballo    y quien viene encima!,
que yo no soy mora    ni perra judía,
yo soy cristiana,    mi nombre es María.
Si fueras cristiana,    yo te llevaría;
¿quieres ir en ancas,    quieres ir en silla?
Si usted me llevara,    en ancas iría;
¿los paños del moro    yo qué les haría?
Los de oro y plata,    guárdalos, mi vida;
los de seda blanca    tiéndelos na oliva.
Al subir po`l monte    lloraba la niña.
¿Por qué lloras, alma,    por qué lloras, vida?
Ya veo el palacio    donde fui nacida.
Mi padre, el buen rey,    plantó esta viña;
mi madre, la reina,    la seda torcía;
mi hermano don Juan    caballos corría,
y mi hermano don Buiso    la espada blandía.
Por las señas que das,    eres hermana mía.
Abra las puertas, madre,    puertas y alegrías,
le fui a traer nuera    y le traigo a su hija.
Para ser mi hija    me parece muy descolorida.
Cómo quiere, madre,    que color tendría,
si van siete años    que pan no comía,
si no fueran berros y agua    de una fuente fría.
Si es la mi hija,    algo conocerías;
súbela, don Buiso,    al cuarto de arriba.
¡Oh, saya, oh mi saya,    de color de oliva,
que la dejé nueva    y la encuentro rompida!
¡Oh, saya, oh mi saya,    de color de grana,
que la dejé nueva    y la encuentro rasgada!
Calla, hija, calla,    calla tú, mi vida,
que quien esa te ha roto,    otra te daría.

Bibliografía:
Recitada por Regina Morán Díez (72a). Recogida por Pilar Aragón, José Antonio Blanco, Gabriel Fraile, Beatriz Mariscal y Therese Meléndez, 1982. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta NOROESTE 82; cinta: 1.17-7.1/A-07). Publicada en TOL II 1991, pp. 220-221.