IGR: 0374. Versión: 8. Rima: í-a. Hemistiquios 58.
Cosío (ay. Rionansa, p.j. San Vicente de la Barquera, Santander, España)
Cásanse las dos hermanas, cásanse ambas en un día,
cásanse con dos indianos que de las Indias venían.
El uno era jugador, el otro hacienda pedía.
Déjate del juego, hermano, mira que te convenía.
Tú gobierna la tu casa, yo gobernaré la mía.
Vino tiempo y pasó tiempo y el jugador se moría;
dejó la mujer cargada con cinco hijos que tenía,
el más chico pidió pan, bendito el bocado había,
y fue a casa de su hermana donde su cuñao vivía,
a pedirle medio pan por Dios y Santa María,
y no se lo quiso dar más que una desconocida,
y se volvió para casa muy triste y sin alegría.
Vino el marido a la noche y de cenar le pedía.
Dame de cenar, mujer que gana ya la tenía.
Púsole el pan en la mesa y el cuchillo en compañía,
y a la primer rabanada gotas de sangre caían,
y a la segunda rabanada la mesa se le cubría.
¿Qué ha sido esto, mi mujer, qué ha sido esto, mujer mía?
si habrá venido algún pobre limosna no le darías.
No ha venido aquí ninguno si no es una hermana mía
a pedirme medio pan por Dios y la Santa María,
y no se lo quise dar más que a una desconocida.
La cogió el pan de la mesa so la capa le metía,
y fue a casa de su hermano donde su cuña vivía,
y halló las puertas cerradas, ventanas y celosías.
Por la ventana más alta quiso Dios que entrado había,
y halló a la mujer muerta con cinco hijos que tenía.
Se yolvió para su casa muy triste y sin alegría,
y halló la mujer colgada de una soga que tenía.
¡Válgame Nuestra Señora, válgame Santa María!