Gerineldo+La Condesita v85

IGR: 0023+0110. Versión: 85. Rima: í-o+á. Hemistiquios 56.

Láchar (ay. Láchar, p.j. Granada, ant. Santa Fe, Granada, España)

Se ha descubierto una guerra    entre Francia y Portugal;
vas a irte, Gerineldo,    de capitán general.
Tu padre me ha mandado    a la guerra a pelear;
si a los siete años no vengo,    niña, te puedes casar
con el que sea de tu gusto    y te agrade el paladar.
Han cumplido siete años    Gerineldo para allá.
Padre, si me dais permiso,    voy a salir para allá.
Permiso tenéis, hija,    y también la libertad.
Se vistió de pelegrina    y lo salió a buscar.
Vaquerito, vaquerito,    por la Santa Trinidad,
¿de quién son estas vaquitas    en tanta letra y señal?
Son del conde Miraflores,    que para casarse está.
Se cayó redonda al suelo    y se volvió a levantar:
Ten esta plancha de oro    y me llevas a su portal
a pedirle una limosna,    que seguro me la ha de dar.
L`ha cogido de la mano    la ha puesto en el portal.
Ha pedido una limosna,    Gerineldo salió a dar:
¡Oh, qué ojos de princesa,    nunca los he visto tal.
Sí que los has visto, Gerineldo,    que tú no te acordarás.
Eres el demonio, niña,    que me vienes a intentar?
Toma este puñal de acero    y dame una puñalá.
¡Cómo quieres que te mate,    si eres mi marido carnal,
que el hijo que te dejaste    ya te dice papá!
Tengo una promesa hecha    a la Virgen de la Estrella,
mujer que gozare antes    de no casarme con ella.
Soy la reina de España    y no me lo puedes negar.
Toma, moro, tu hija    por la Santa Trinidad,
que si virgen me la distes,    virgen te la vuelvo a dar.
(Precede el romance de Gerineldo, 0023.)    

Bibliografía:
Recitada por Amalia García Fernández (73a). Recogida en 1948. (Archivo: AMP; Colec.: Alvar, M.). Publicada en RTLH 5 (1971-1972), p. 58, nº VII.69.