IGR: 0023+0110. Versión: 246. Rima: í-o+á. Hemistiquios 74.
La Lastra (ay. Tudanca, p.j. San Vicente de la Barquera, ant. Cabuérniga, Santander, España)
Se encimentara una guerra entre Francia y Portugal
y a Gerineldo le nombran de capitán general.
y la infanta que lo oyo no cesaba de llorar:
¿Por qué lloras, condesita? Bien tengo por qué llorar,
que me han dicho, condenado, que te vas de capitán.
Si te lo han dicho, condesa, te habrán dicho la verdad.
Dime, dime, Gerineldo ¿para cuándo volverás?
Si a los siete años no vuelvo, a los ocho casarás,
y si eres mujer de bien a los nueve esperarás.
Se pasaron los siete años, razón ha tomado ya,
que Gerineldo, señora, está en víspera de casar.
Se viste de peregrina y se va a peregrinar.
Anduvo siete reinados y sin poderle encontrar,
mas al cabo de los ocho razón ha tomado ya.
Ha encontrado un bueyerito con una bueyerita atrás:
dígame, por Dios, pastor, veneros le voy a dar,
si me negáis la mentira y me decís la verdad,
¿dónde vive Gerineldo, el capitán general?
Vive en la calle del Perro, en la plaza principal.
Echó a andar la peregrina a pedir limosna al portal;
tan buena suerte ha tenido que se la ha bajado a dar:
¿De ónde es esta peregrina, halagüeña en el mirar,
halagüeña en el vestir, halagüeña en el calzar?
¿Tan desconocida estoy que no me conoces ya?
Gerineldo, al oír esto, un desmayo le va a dar.
Dígame la peregrina, ¿qué se cuenta por allá?
De Gerineldo, señor, poco bien y mucho mal,
que ha dejado una doncella de quince años poco más.
Criados, los mis criados, los que coméis del mi pan,
cogedme está palomita, llevádmela al palomar,
y la otra palomita echádmela a volar.
Se subieron allá arriba, se pusieron a almorzar,
siete vueltas le dio al plato como le solía dar.
Quédese con Dios mi mujer, vecinos de este lugar,
que los amores primeros son muy malos de olvidar.
Son muy malos de olvidar, muy malos de olvidar son,
porque han echado raíces al lado del corazón.