IGR: 0023+0110. Versión: 192. Rima: í-o+á. Hemistiquios 58.
La Puente del Valle (ay. Valderredible, p.j. Reinosa, Santander, España)
Que te ha tocado la suerte de capitán general.
Esto que oyó la infantita toda se vuelve llorar:
Dímelo tú, Gerineldos, lo que allá podrás estar.
Sobre seis u siete años, que la ley no manda más.
Si a los siete años no vuelvo, te tratarás de casar.
Un día fuendo a la misa con su padre vino a dar:
¿Cómo no te casas hija o te tratas de casar?
¡Cómo me casaré, padre, si dicen que vivo está;
écheme la bendición que yo le voy a buscar.
Ha andado siete leguas sin un lugar encontrar,
mas al cabo de las ocho, a un castillo fue a asomar:
Si el castillo lo es de moros, allí me crucificarán;
si el castillo es de cristianos, pan y vino me darán.
Otro poco más alante con un paje vino a dar:
¿De quién son esos caballos que usted trai a pasear?
De Gerineldos, señora, mañana se va a casar,
hoy le pelan las gallinas, también le cuecen el pan.
Otro poco más alante con un caballero fue a dar:
Si usted me diera limosna para camino pasar.
Ha echado mano al bolsillo, una de ochenta le da.
Después de darla limosna ya se podrá preguntar:
¿dónde lo es la señora, de qué villa o qué ciudad?
De Madrid soy, la señora, si recaos quiere mandar.
Esto que oyó Gerineldos, desmayado cae p`atrás.
En después que volvió en sí, juntos van a pasear.
¿Quién será aquella señora que con Gerineldos va?
Dicen que es la su infantita, que le ha venido a buscar.
¡Quién se fía de los hombres, esto es el pago que dan:
embrazada de seis meses y ahora me viene a dejar!
(Precede el romance de Gerineldo, 0023.)