IGR: 0023+0110. Versión: 158. Rima: í-o+á. Hemistiquios 65.
Munera (ay. Munera, p.j. Roda, Albacete, España)
Al año de estar casado
miente como un gran traidor y dice que se va a la guerra:
Si a los siete años no vuelvo, princesa, te pués casar.
Pasa uno, pasan dos, pasan tres y pasan cuatro,
pasan cinco, y pasan seis y a los siete van llegando.
Estando un día la infanta con su padre merendando:
Padre, ¿me da usted licencia para salir a buscarlo?
Tienes la licencia dá y la libertad también.
Ponte pulseras de a ocho y un rico sayal también,
[. . . . . . . . . . . . . . . . . . .] y vas de ciudad en ciudad;
vas pidiendo una limosna para la Santa Trinidad.
Recorrió siete ciudades y no lo pudo encontrar,
y a la salida de un pueblo allí se agarró a llorar.
Vido un vaquero con vacas [. . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
Vaquerito, vaquerito, confiésame la verdad:
¿de quién es este ganado con tanto hierro y señal?
Es del señor Gerineldo, que hoy se manda de casar.
Toma ese doblón de a ocho y llévame a ese portal,
que voy pidiendo una limosna para la Santa Trinidad.
Y ha salido Gerineldo y le ha señalado un rial.
¡Qué poco das Gerineldo para lo que solías dar!
Como la vio tan bonita, se la agarró a preguntar:
¿Que de qué tierra y qué país? Soy de Francia natural.
Y los nietos de mi rey ¿quedan buenos por allá?
Y la echa los brazos al cuello y ella se agarró a gritar,
y a los gritos que ella daba, los criados bajan ya:
Señora, ¿usted es el diablo o lo ha venido a tentar?
Señores, yo no soy el diablo ni le he venido a tentar,
Gerineldo es mi marido y me lo vengo a llevar.
¡Vente, vente, Gerineldo, que lo manda mi papá!
El pan que tengáis cocido, a los pobres pueden dar,
y la carne que tengáis, comedla o echadla en sal,
y la mujer que tú tienes, que se venga de criá.
¡Vente, vente, Gerineldo, que lo manda mi papá!
[0184 Blancaflor y Filomena contam.]
(Precede el romance de Gerineldo, 0023.)