Gerineldo+La Condesita v115

IGR: 0023+0110. Versión: 115. Rima: í-o+á. Hemistiquios 50.

Tabernas (ay. Tabernas, p.j. Almería, ant. Gérgal, Almería, España)

A la retirarse de ella,    esto le hizo saber:
Si a los siete años no vengo,    niña, te puedes casar
con quien te dé gana y quieras    y le tengas voluntad.
Cumplidos los siete años    la reina lo echó a buscar.
Corrido los cuatro reinos,    no lo ha podido encontrar;
ya que venía de represa,    se ha encontrado una vacá:
Por Dios te pido, vaquero,    por la Santa Trinidad,
que me niegues la mentira    y me digas la verdad,
¿de quién es ese ganado    con tanto hierro y señal?
Es del conde Villaflores,    que está en punto de casar.
Toma esta plancha de oro    y llévame a su portal;
voy a pedir una limosna,    yo juro en que me la da.
Ha tocado en la puerta    y el conde la ha bajado a dar;
echa mano a su bolsillo    y una peseta le da.
Ésta es muy poca limosna    pa la que usted suele dar.
Echa mano a su bolsillo    y cinco duros le da.
Dime, niña, ¿dónde eres,    de qué punto nacional?
Soy del reino de Sevilla,    para lo que gustes mandar.
La niña de don Paquito,    me dirá usted cómo está?
No está muy malamente    cuando en su presencia está.
Dime mujer o demonio,    dime en qué está jechizá.
No soy mujer ni demonio,    ni me ha jechizado en ná;
que soy tu esposa romera,    que te he salido a buscar.
Vuelvan las tornas de nuevo,    que no me puedo casar,
que ha venido mi romera,    que era la mujer carnal.
(Precede el romance de Gerineldo, 0023.)    

Bibliografía:
Recitada por Dolores López González (18a). Recogida por Juan Tamayo y Francisco, 1925. (Archivo: AMP; Colec.: Tamayo y Francisco, J.). Publicada en RTLH 5 (1971-1972), pp. 76-77, nº VII.99.