IGR: 0023. Versión: 73. Rima: í-o. Hemistiquios 80.
Campo de Ebro (ay. Valderredible, p.j. Reinosa, Santander, España)
Gerineldo, Gerineldo, paje del rey muy querido,
cuántas damas y doncellas desearán dormir contigo;
yo también desearía de que fueras mi marido.
-Como soy vuestro criado, señora, burláis conmigo.
No te lo digo burlando que de veras te lo digo;
pa que veas que es verdad pasa a la noche al castillo.
Siete vueltas dio al palacio y a llamar no se ha atrevido,
mas al cabo de las ocho llamó él con un gran suspiro.
La infanta que lo sintiera estas palabras ha dicho:
¿Quién es el desvergonzado que rondaba mi castillo?
Gerineldo soy, señora, que vengo a lo prometido.
Se levantó la infantina con un refajo amarillo;
le cogió de la muñeca y allá arriba le ha subido.
Se acuestan cara con cara, brazo con brazo partido.
Dándose besos y abrazos la noche se les ha ido,
y a eso del amanecer se van quedando dormidos.
El rey se acuesta a las ocho y se levanta a las cinco;
el rey se quiere vestir, no hay quien le dé el vestido;
se ha levantado el buen rey con un valor atrevido;
fue a la cama de la infanta donde siempre había dormido;
les halló cara con cara, brazo con brazo partido.
Él dice, –¿A quién de estos dos les he de dar yo castigo?
Yo si mato a la infantina queda mi reino perdido,
y si mato a Gerineldo, le quería desde niño.
Les puso la espada en medio, porque sirva de testigo.
Con el frío de la espada la infanta lo ha conocido.
Gerineldo, Gerineldo, buena noche hemos tenido;
la espada del rey, mi padre, entre los dos ha dormido.
Miente, miente, la infantina, que yo también la he traído.
Mientes, mientes, Gerineldo, que yo bien la he conocido;
la de mi padre es de oro, la tuya de plata fino.
Se levantó Gerineldo con un valor atrevido;
fue a la cama del buen rey. Gerineldo, bienvenido,
¿dónde vienes, Gerineldo, que vienes descolorido?
Vengo de correr los moros, que rondaban el castillo.
Cómo sabes disculpar para ser muchacho y niño.
Ese color de doncella, dime, ¿dónde lo has cogido?
La infanta perdió una joya, dice que yo la he cogido.
La cojas o no la cojas tú has de ser el su marido;
por donde quiera que vayas te tendrán por yerno mío.