Gerineldo v42

IGR: 0023. Versión: 42. Rima: í-o. Hemistiquios 88.

Ranchitos [Taos] (New Mexico, EEUU)

Gerineldo, Gerineldo,    mi camarero y guerrido,
¡quién te pescara tres horas,    tres horas en mi servicio!
¿Tres horas dice, señora?,    ¡pudiera Dios fueran cinco!
Como soy vuestro criado,    quedrá usted burlas conmigo.
Calla, calla, Gerineldo,    que de veras te lo digo.
Pues, ¿para cuándo, señora,    ha de ser lo prometido?
Para esta noche, a las doce,    cuando el rey esté dormido.
Todavía ni las doce han dado,    para la puerta se ha ido.
Halló la puerta cerrada    , pegó un sollozo y suspiro.
La infanta, que despertó,    y de esta manera dijo:
¿Quién es este caballero,    que a mis puertas ha venido?
Señora, soy Gerineldo,    que vengo a lo prometido.
La infanta se levantó,    para la puerta se ha ido.
Ya lo agarra de la mano,    a la cama se han metido.
En medio de sus deleites    ya se han quedado dormidos.
Después de la medianoche    pidió el rey sus vestidos;
ya los fue a llevar un paje    que de Gerineldo es amigo.
¿Ónde está mi Gerineldo,    mi camarero y guerrido?
Señor, en la cama está    con calenturas y fríos.
Ya se viste de milicia,    y pa el castillo se ha ido;
halló la puerta entreabierta,    y pa adentro se ha metido.
Los halla boca con boca,    como mujer y marido.
Intentando de matarlos,    de esta manera dijo:
Si mato a mi Gerineldo,    yo le he criado desde niño,
si mato a mi hija la infanta,    ya mi reino está perdido;
pondré la espada entre ambos    pa que sepan que he sentido:
La infanta se ha despertado    y de esta manera dijo:
Levántate, Gerineldo,    mi camarero y guerrido;
la espada del rey mi padre    entre los dos ha dormido.
Se levanta Gerineldo,    y de esta manera dijo:
¡Quién no hubiera sido criado!    ¡Quién no hubiera nacido!
Calla, calla, Gerineldo,    mi camarero y guerrido,
que yo le diré a mi padre    que te escojo por marido.
Otro día por la mañana,    el rey pidió sus vestidos;
se los llevó Gerineldo,    como otras veces había ido.
Gerineldo, Gerineldo,    mi camarero y guerrido,
¿Ónde la noche has pasado?,    ¿ónde la noche has dormido?
Señor, jugando a las damas;    ni he ganado ni he perdido.
¡Qué grande disimular,    por lo mucho que yo he visto!
Hinca la rodilla en tierra,    y de esta manera ha dicho:
Señor, yo seré la carne,    vuestra merced el cuchillo;
corte por donde usted quiera;    de mí no se haiga dolido.
Levántate, Gerineldo,    mi camarero y guerrido,
que dice mi hija la infanta    que te escoge por marido.

Bibliografía:
Recitada por Marcelino Morgas (89a). Recogida por Aurelio Macedonio Espinosa, antes de 1950. (Archivo: AMP; Colec.: Espinosa, A. M.). Publicada en Espinosa 1953, Romancero de Nuevo Méjico , pp.52-53. Reeditada en RTLH 7 (1975) , vól. 7, pp. 247-248 y Díaz Roig 1990A, nº__, 1.1, pp. 141-142.