IGR: 0023. Versión: 34. Rima: í-o. Hemistiquios 70.
Soutelo (parr. Piquín, ay. Ribeira de Piquín, ant. Meira, p.j. Fonsagrada, Lugo, España)
¡Girinaldo, Girinaldo, paje del rey bien querido!
Levántase Girinaldo por la mañana al domingo;
se peinara y se lavara y se poniera bien pulido.
Bien lo vira la infanta donde estaba en su castillo.
¿A dónde vas, Girinaldo, qu` asé te pinta el vestido?
Dios te me diera una noche para dormires conmigo.
Calle la boca, señora, sei que se burla conmigo.
No te lo digo de risa, que de veras te lo digo.
Si usted me lo di de veras, dígame a qué hora he venido.
Entre las once y las doce, mientras mi padre es dormido.
No aguardó once ni doce, que a las ocho se ha venido.
¿Quién rondaba mis palacios, quién rondaba mi castillo?
Girinaldo soy, señora, que vengo a lo prometido.
Si vienes, ay Girinaldo, serás muy bien recibido.
Se acostaron en la cama como mujer y marido,
entre dibujos y abrazos la noche se les ha ido.
Cuando era por la mañana ambos quedaron dormidos.
Levantábase el buen rey, no hay quien le día el vestido;
botara de sala en sala y de castillo en castillo.
Encontró a Girinaldo con la infanta dormindo.
Pra matar a Girinaldo, crieino de pequeniño;
pra matar a la infanta, queda el reinado perdido.
A uno dejó la espada y a otro dejó el cuchillo,
y al despertar la infanta en la espada cortó un dido.
Despierta de ahí, Girinaldo, que mal sueño hemos dormido,
ve la espada de mi padre que es para mayor testigo.
Llévalle a espada a mi padre y también o seu cuchillo,
tamén a túa cabeza, que haga lo que sea servido.
¿Dónde vienes, Gerinaldo, qu` asé vés descolorido?
Vengo de regar la huerta y los verdes hacen frío.
No mientas, ay Girinaldo, que `o bien sé a dónde has ido.
Ve aí ten a súa espada e tamén o seu cuchillo,
tamén a miña cabeza, haga lo que sea servido.
Si te quixera matar bastante tiempo he tenido;
casaráste con la infanta, compraraslle un bon vestido.