IGR: 0136. Versión: 13. Rima: í-a. Hemistiquios 124.
Moleiras (parr. Piquín, ay. Ribeira de Piquín, ant. Meira, p.j. Fonsagrada, Lugo, España)
¡Dice, dice, mis morillos, si a Francia lleváis la guía,
traeime de allá una esclava, esclava y cautiva mía!
No sea hija de villano ni venga de villanía,
que sea de conde o duque o gente de gran valía.
O conde e maila condesa arman unha romería
a San Juan de la Darana y a Santiago de Galicia,
y a casar en santa Roma por sere la máis comprida.
Les escureció en un monte, una desierta montina;
el conde extendió la capa, la condesa la basquiña.
Cuando es la medianoche, rodeados de moros iban.
Deja, conde, la condesa, si no, te cuesta la vida.
La condesa no la dejo aunque me cueste la vida.
Cuando es por la mañana el conde ya muerto iba.
Iban cartas y billetes a la reina Delmegrina
que llevaban una esclava polida cautiva mía,
ou de duque ou de conde, persona de gran valía.
Desque la reina lo supo, se saliera a recebirla.
Bienvenida seas, esclava, polida cautiva mía,
de siete esclavas que tengo tú has de ser la más querida.
Ahí te entrego las llaves de mi despensa y cocina.
Yo las tomaré, señora, pues que Dios lo así quería,
ayer ser mujer de un conde e hoy moza de cocina.
La reina estaba encinta, la condesa también iba;
quiso Dios, por su fortuna, ambas parieron n`un día.
La reina estaba en palacio e a condesa na cociña,
e a reina bebe bon viño e a condesiña auga fría.
A reina trouxo varón y la esclava una niña;
as parteiras son traidoras e trocáronlles as crías;
a la esclava dan el niño y a la reina dan la niña.
Se levantara la reina a un lunes de mediodía,
a visitar a su esclava del posiento donde a tiña.
¿Cómo te va, ay esclava, pulida cautiva mía?
Vaime moi ben, ay señora, pues que Dios lo así quería.
Toma reina su varón, dame a mi Rosa-Florida.
Si estuvieras en tu tierra, ¿qué nombre lle poñerías?
María Rosa Florida, que así le pertenecía,
así llaman a mi madre y a una hermana que tenía,
que la cogieron los moros día de Pascua florida,
cogiendo ramos y flores n`el jardín de mi madrina.
Por esta razón, esclava, tú eres hermana mía.
Fixeches mal, ay marido, cautivar a hermana mía,
Yo, se te cautivei, reina, reina, eu non cho sabía.
Ela, se quer ser monxiña, monxiña eu a metería.
Eu monxiña non, señor, que eu pra eso non valía.
Ela, si quer ser casada, casamento lle daría.
Eu casada, non, señor, que eu ben casadiña iba.
La reina le seña de ojo que otra palabra no diga.
Marchara el rey pra la caza un lunes de mediodía,
y entre las dos hermanas tratan una romería.
Cargaron en un navío todo cuanto n`el cabía,
y enrolaron los niños en oro y en plata fina,
y marcharon mar abaixo sin remos nin outra guía,
sinon a Nuestra Señora que llevan en compañía.
Venía el rey de la caza un lunes de mediodía.
¿Onde van las dos hermanas que nengunha parecía?
Se subiera a una ventana, la más alta que tenía;
las vira ir mar abaixo sin remos nin outra guía,
sinon a Nuestra Señora que llevan en compañía.
¡Aguárdame, ay esposa, aguárdame, por tu vida!
se no quieres por esposo, por tu criado iría.
Tanto se alzaban as luces que se desaparecían.
Mis morillos, mis morillos, a Francia lleváis la guía.