IGR: 0507. Versión: 1. Rima: í-a. Hemistiquios 24.
España
Bien se pensaba la reina que buena hija tenía,
que del conde don Galván, tres veces parido había,
que no lo sabía ninguno de los que en la corte había,
sino fuese una doncella que en su cámara dormía;
y por un enojo que hubiera a la reina lo decía.
La reina se la llamaba y a su cámara la metía
y estando en este cuidado de palabras la castiga:
Ay, hija, si virgo estáis, reina seréis de Castilla;
hija, si virgo no estáis, de mal fuego seas ardida.
Tan virgo estoy, la mi madre, como el día que fui nascida.
Por Dios os ruego, mi madre, que no me dedes marido;
doliente soy del mi cuerpo, que no soy para servillo.
Otros datos:
Variantes: -5a un. Falta en la Silva; -9b seáis Silva; -12b En la ed. de 1550 y las posteriores ed. del Canc. de rom. se añaden los versos siguientes: Subiérase la infanta / a lo alto de una torre; // si bien labraba la seda, / mejor labraba el retros* // vido venir a Galván / telas de su corazón. // Ellas en aquesto estando / el parto le** tomó: // ¡Ay por Dios! ¡ay mi señor! / alleguéisos a esa torre, // recogedme esto mochacho / en cabo de vuestro manto: // dédesmelo a criar / a la madre que os parió. // *Las ed. post. dicen: el oro. **que le. ed. post.
Bibliografía:
Documentada en 1547 en Canc. de rom. s. a. f. 227; Canc. de rom. 1550 f. 240 (Romance que dicen: Bien se pensaba la reina) y Silva de 1550 t. I. f. 151 Reeditada en Wolf 1856b, Primavera y Flor de Romances, nº 159, vol. II, pp. 92-93 (De la infanta y don Galván).