IGR: 0664. Versión: 1. Rima: é-o. Hemistiquios 22.
Aveno (parr. Vega de Poja, ay. Siero, p.j. Siero, ant. Siero, Asturias, España)
En el monte murió Cristo, Dios y hombre verdadero,
no murió por sus pecados, que murió por los ajenos.
En la cruz está enclavado con unos clavos de fierro.
Dulcísimo padre mío, oh, mansísimo cordero,
yo soy aquel pecador que tan ofendido os tengo.
Una y mil veces me pesa de ofender a Dios del cielo;
en la hostia consagrada se celebra vuestro cuerpo.
Oh, dulce Virgen María, este rosario os ofrezco
para que alcancéis perdón de este pecador perverso.
La muerte se va acercando sin tener ningún remedio;
con una muerte dichosa, ábreme, Virgen, el cielo.