IGR: 2853. Versión: 4. Rima: á-o. Hemistiquios 40.
Mármara (Turquía)
Cuando el pueblo de Israel de Ayifto salieron cantando,
con hijos y con mujeres, xir xirim iban cantando.
Unos yevaban la leña, otros yevaban el amasado;
los hombres a las criaturas de los brasos y de las manos.
Las mujeres yevaban el oro, que es la cosa más liviana.
Voltó la cara Moxé, por ver cuanto iban pasa(n)do;
vido venir a Paró con un pendón coronado.
¿Ande mos trujites, Moxé, a morir en estos campos,
a morir sin subultura o en la mar ahogados?
No vos espantés, judiós, ni seas despasensiados;
hasé orasión a Él, yo haré por el otro lado.
Tantas fueron las orasiones que subieron a el Dió alto.
Una vos salió de los sielos, a Moxé lo iban yamando.
Ven aquí tú, mi hijo Moxé, hasme este mandado:
Toma esta vara, Moxé, toma esta vara en tu mano;
parte la mar por doge caminos y quita a tu pueblo a salvo.
Los judiós iban pasando, los mitsrím se iban ahogando.
No quedó más que Paró, de la garganta encolgado.
Que miremos sus maravías, que mos hase el Dió de en alto;
Él es uno y non segundo, Él es patrón de todo el mundo.