El huaso Perquenco v1

IGR: 2594. Versión: 1. Rima: á. Hemistiquios 24.

Traiguén (Malleco, Chile)

Ayá va el guaso Perquenco    en su cavayo alasán:
ocho sorda`o` lo siguen    y no lo pue`en arcansar.
Trre` muerte` `icen que deve    ar gorpe de su puñal:
uno era un viejo avariento    con cara `e necesi`á`,
`l otrro un `ermano trraidor    que lo vino, a denunciar,
y tam`ién una mujier    que lo quería engañar.
¡Corran, corran lo` sorda`o`,    corran, corran sin parar!
Yo sé qui ar guaso Perquenco    ninguno lo va a arcansar.
A medianoche llegó    cerca de la Rinconá`,
a la casa di un compaire    [ayá ] jué a desensillar:
¡Que se levanten las niña`,    que se levante mi a`ijá`;
aquí está er guaso Perquenco    para oir una toná`!

Otros datos:
Notas de V. C. : -1a Perquenco (de perquin, plumas, y co, agua, "río de las plumas", Figueroa, Vocabulario Etimologico, es una estación del ferrocarril. en el departamento de Traiguén, provincia de Malleco. Acaso al heroe del romance, un famoso bandido, sin duda, se le llamaría "el huaso de Perquenco", que en la pronunciación popular fue "el guaso `e Perquenco", hasta que la partícula desapareció por absorción, y entonces el nombre geográfico se convirtió en individual; -3a Trre`, tres. Señalo así la pronunciación prepalatal de la t antes de r, tan común en Chile; -9b Rinconada. Nombre de algún caserío o hacienda, de los muchos que en Chile se llaman así.

Comentario de V. C. : Este romance es indudablemente chileno, y no de composición reciente, pues según mis averiguaciones, la fama del huaso Perquenco es muy antigua, aunque ya no queda de él sino el recuerdo de su audacia. Un amigo, propietario de un fundo en la provincia de Malleco, me escribe lo siguiente: "Pocas son las noticias que he podido averiguar del huaso Perquenco. Muchos han oído el nombre, pero no saben más. Un viejo inquilino de esta hacienda dice que era un temido criminal, pero su misma mujer lo contradice, y asegura que oyó contar a su padre que el huaso no era asesino ni ladrón, sino un hombre acomodado y gastador, muy mujerero (mujeriego), y que siempre andaba metido en pleitos y bolinas".

Bibliografía:
Recitada por Lorenzo Neira (38a). entre 1900 y 1912 (Colec.: Vicuña Cifuentes, J.). Publicada en Vicuña Cifuentes 1912, nº 64, pp. 141-142.