El beso de Judas v2

IGR: 0600. Versión: 2. Rima: é-a. Hemistiquios 38.

Riaza (ay. Riaza, p.j. Sepúlveda, ant. Riaza, Segovia, España)

Dentro de Jerusalen,    en lo más lucido de ella,
se juntaron en consejo    y determinan que muera.
Un discípulo le vende,    y fue tan grande la pena,
que por escuro de paz    den fuego a sangrienta guerra.
Otro le niega tres veces    por temor de una mozuela;
se conjuró el juramento    cuando llegó a la tercera.
Llegado aqueste día    que el Señor tanto desea,
a padecer por el hombre,    en casa de Madalena,
se despidió de su madre    diciéndola mil ternezas.
Allí se fue para el huerto,    para esperar que le prendan.
Tres veces oró a su madre,    y fue tan grande la pena,
que un ángel bajó del cielo    para darle fortaleza.
Judas entra con su gente    y el Señor, con gran paciencia,
díjoles: –¿A quién buscáis?    Ellos dieron por respuesta:
A Jesús de Nazareno    buscamos con diligencia.
Al decir Jesús «Yo soy»    todos caeron en tierra.
Mas luego se levantaron,    porque Dios les dio licencia.
Entró Judas el traidor    en su santo rostro besa,
le dio una gran bofetada    y en casa de Anás le llevan.

Bibliografía:
Recitada por María. Recogida por Ramón Menéndez Pidal, 1905. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en IGR-vulgar 1999, pp. 281-282.