El ateo v8

IGR: 0808. Versión: 8. Rima: í-a. Hemistiquios 30.

Pola de Siero (ay. Siero, p.j. Siero, ant. Siero, Asturias, España)

Jesucristo salió a caza,    a cazar como sabía,
que le cazaron los galgos    al subir cuestas arriba.
Se encontró con un mal hombre,    rico de melancolía;
le preguntó si había Dios,    él dijo que Dios no había.
¡Ay hombre, qué bien te engañas!,    hay Dios y Santa María,
que puede venir la muerte    y a ti quitarte la vida.
El domingo por la tarde    la muerte a su casa iba;
la puerta `el cielo se cierra,    la del infierno se abría
para meter aquella alma    que dijo que Dios no había.
Detente, muerte, detente,    detente para otro día.
No me puedo detener,    que Dios del cielo me envía.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
¿Qué te dieron pa` comer?    Una culebra cocida.
¿Qué te dieron pa` beber?    Un vaso de clementina.
¿Qué te dieron pa` acostarte?    Una cama mal tejida
con balas y perdigones    que me levantan pa` arriba.

Otros datos:
Notas: -2a cazaron, sic, (lo esperable sería se le cansaron. "Los muchachos suelen cantar algunos fragmentos de él -casi siempre muy truncados-, para pedir el aguinaldo en vísperas de Navidad, Año Nuevo y Reyes. Quizá fuera de los que cantaban las rondas al pedir para las Animas, en las noches del mes de noviembre, segun antigua costumbre en el concejo de Siero, que aún alcancé". Remitido por Bernardo Acevedo a Ramón Menéndez Pidal, después de 1907 (copia mecanografiada sin datos de colector).

Bibliografía:
Recogida por Fausto Vigil [], 1892. (Archivo: AMP). Publicada en Romancero asturiano, tomo II (en prensa) y Petersen-Web 2006, Texto.