El ateo v6

IGR: 0808. Versión: 6. Rima: í-a. Hemistiquios 27.

Santander (ay. Santander, p.j. Santander, Santander, España)

El rey Jorge fue a cazar,    a cazar como solía,
se centró con un mal hombre    rico y de mala enconía;
le preguntó si había Dios    y dijo que Dios no había.
Hombre, vives engañado,    por Dios y Santa María.
Un domingo a la mañana    la muerte a su casa iba,
la muerte a por el venía.    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Quítate muerte espantosa    déjame vivir un día.
No te puedo dejar más    que Dios del cielo me envía;
que te queme, que te abrase,    que te haga polvo y ceniza,
que te mande a los infiernos    a los más hondos que había,
que te dé para comer    una culebra cocida,
que te dé para beber    un vaso de agua ternina,
y por cama que te dé    tablas en la llama viva;
eso da Dios a aquel hombre    que dijo que Dios no había.

Otros datos:
Título original: El incrédulo.

Bibliografía:
Recogida por José María de Cossío y Tomás Maza Solano, entre 1933 y 1934 Publicada en Cossío 1933-1934, I. LXIII (nº 263), pp. 471-472.