IGR: 0168.1. Versión: 10. Rima: í. Hemistiquios 44.
Vierdes (ay. Oseja de Sajambre, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Sajambre, León, España)
¿Dónde vas, Alfonso Doce, dónde vas, triste de ti?
Voy a buscar a Mercedes que ayer tarde la perdí.
La tu Mercedes ha muerto, es cierto que yo la vi,
cuatro duques la llevaban por las calles de Madrid,
su cara parece un cielo y sus dientes de marfil,
los zapatos que llevaba eran de lindo charol,
regalados por Alfonso el día que se casó,
el manto que la cubría era un fino carmesí.
Cásate, Alfonsino Doce, cásate y no estés así;
con la mujer que te cases no la trates como a mí,
no la lleves al teatro ni a ningún ferrocarril,
métela entre llave y puertas como me metiste a mí,
no te ilusiones, Alfonso, porque me veas a mi aquí,
que soy tu esposa Mercedes que te vengo a ver a ti.
Si tú fueras mi Mercedes, ya me abrazaras a mí.
Los brazos que te abrazaban a la tierra se los di.
Si tú fueras mi Mercedes, ya me mirarías a mí.
Los ojos que te miraban los cerré y no los abrí.
Si tú fueras mi Mercedes, ya me besarías a mí.
La boca que te besaba yo ya no la puedo abrir.
Márchate, Alfonsino Doce, márchate y vete de aquí,
que me está llamando a voces el que me atormenta a mí.