IGR: 0231. Versión: 54. Rima: ó+estróf.. Hemistiquios 72.
Soutelo (parr. Piquín, ay. Ribeira de Piquín, ant. Meira, p.j. Fonsagrada, Lugo, España)
Marcos Conde, Marcos Conde, Marcos Conde de León
que tenía siete hijos y no tenía varón.
Tenía la mano derecha para echarles la maldición.
Deténgase usted, mi padre, no nos eche maldición;
díame armas y caballo y a la guerra me iré yo.
Tienes la cara muy blanca, de mujer, que de hombre no.
Me iré por tierras extrañas donde me la queme el sol.
Tienes los pechos muy grandes, de mujer, que de hombre no.
Los pechos, señor mi padre, los aprieto en el jubón.
Tienes las manos muy blancas, de mujer, que de hombre no.
Las manos, señor mi padre, guantes las pondré yo;
díame armas y caballo y a la guerra me iré yo.
Dio-los guarde a ustedes, señores, cuantos en la corte son.
¿Quién es ese caballero tan hablado y tan señor?
Soy hijo de Marcos Conde, Marcos Conde de León.
Teníamos por noticia que no tenía varón.
De matrimonio, no, señor, de vedro he sido yo.
Muérome de amores, madre, muérome del corazón,
los ojos de Conde Marcos, de mujer, que de hombre no.
Levarásla, ai meu fillo, a las plazas a comprar,
que ella se che é muller anillos che ha de apreciar.
Ya la llevé, ay mi madre, a las plazas a comprar,
yo le enseñaba anillos y ella me enseñó puñal:
«Mira, mira, qué anillos para los mozos comprar.»
«Mira, mira, qué puñales para cos moros pelear.»
Levarásla, ai meu fillo, a caballos a correr,
que ela se che é muller non che os ha saber render.
Ya la llevé, ay mi madre, a caballos a correr,
malhaya hay caballo en cuadra que ela non sepa render.
Levárasla, ai meu fillo, a los ríos a nadar,
que ela se che é muller non s`ha querer desnudar.
Ya la llevé, ay mi madre, a los ríos a nadar,
veulle mal de calentura, non se puido desnudar.
Quédense con Dios, señores, alcaldes de este lugar:
virtud trouguen pra esta corte e virtud volvo a levar.
I o que de min queira gozar á miña tera me vaia buscar.