IGR: 0231. Versión: 49. Rima: ó+á. Hemistiquios 86.
Modino (ay. Cistierna, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Cistierna, León, España)
¡Reventada seas, María, por al par del corazón,
de siete hijas que has tenido, entre ellas ningún varón!
No lo oyera la más grande ni tampoco la menor,
lo oía la más pequeña que se está peinando al sol.
No nos maldizca usted, padre, no nos maldizca usted, no;
yo me vestiré de hombre y a la guerra me iré yo.
Tienes la cara muy blanca para tú hacer de varón.
Yo me saldré a los aires, también me saldré al sol.
Tienes los pechos crecidos para hacer de varón.
Yo mandaré a la mi madre que me haga un apertador,
para apertarme los pechos al lado del corazón;
cómpreme un caballo, padre, pequeñito y andador.
Padre, si voy a la guerra, ¿cómo me he de llamar yo?
Oliveros, hija mía, hija del conde Mayor.
Y, al entrar en la guerra, grande relinchido dio.
Lo oyera el hijo del rey, que se está peinando al sol.
Ese relinchido, madre, relinchido de varón.
Siete años durmieron juntos, sin conocer la menor;
de los siete pa los ocho, algo la reconoció.
Madre mía de mi alma, madre de mi corazón,
que Oliveros se es hembra, que se lo conozco yo.
Le brindarás, hijo mío, una tarde a merendar,
que si Oliveros se es hembra, en el suelo sentará.
Todos sientan en el suelo y él silla se fue a buscar.
Le brindarás, hijo mío, para las tiendas mirar,
que si Oliveros se es hembra, alfileres comprará.
Todos compran alfileres y él compra espada y puñal.
Le brindarás, hijo mío, a los molinos mirar,
que si Oliveros se es hembra, pa el harina ha de mirar.
Todos miran pa el harina y el empieza a retozar.
Le brindarás, hijo mío, para los ríos bañar,
que si Oliveros se es hembra, no se querrá desnudar.
Todos entran en el baño y él empieza a suspirar.
¿Qué tienes tú, Oliveros, qué tienes que triste estás?
Cartas vienen, cartas vienen, cartas vienen de pesar,
que el rey mi padre se ha muerto y mi madre expirando está;
licencias le pido al rey para dirles a enterrar.
Licencias tienes por tuyas, no te las quiero estorbar.
Quédese con Dios, el rey, quédese con Dios, rey real,
siete años va que le sierve y una doncellita real,
y otros siete le sirviera, si no fuese el desnudar.
Espera, te daré premio. -Mi padre me le dará;
él me vestirá de oro y de plata me calzará.