IGR: 0212. Versión: 7. Rima: í-a. Hemistiquios 64.
Vegas de Matute (ay. Vegas de Matute, p.j. Segovia, Segovia, España)
Un rey tenía una hija que en el alma la tenía,
la trae calzada de plata, vestida de seda fina.
Rosario de oro en sus manos, tres veces le reza al día;
uno reza a la mañana, otro reza al mediodía,
y otro reza a medianoche cuando su padre dormía.
Estando rezando uno, bajó la Virgen María
diciendo: –¿Qué haces, devota, devota del alma mía?
Pues aquí yo estoy, Señora, mejor que yo merecía.
¿Si quieres venir conmigo tres horas antes del día?
Déjeme pedir licencia a un rey padre que tenía.
Despierta, padre, despierta, despierta con alegría,
que la Virgen del Rosario a nuestro palacio venía.
Quiere que vaya con ella tres horas antes del día.
Tal licencia yo no doy, tal licencia no daría,
que dirán mis compañeros que te traigo mal traída.
Dígalos usted, mi padre, dígalos una mentira:
que estoy a ver a una hermana que tengo recién parida.
Con palabras cumpliré. Anda con Dios, hija mía.
La lleva por unos montes los más espesos que había.
Donde la culebra canta, la serpiente respondía.
Aquí has de estar siete años, siete años y un día.
Al cabo de los siete años baja la Virgen María.
Una palomita blanca la llevaba la comida
y una palomita negra la llevaba la bebida.
Al fin de los siete años bajó la Virgen María
diciendo: –¿Qué haces, devota, devota del alma mía?
Pues aquí yo estoy, Señora, mejor que yo merecía.
Si quieres ser casadita, marido te buscaría.
Casadita no, Señora, que ese gusto no tenía.
Si quieres ser religiosa, convento te buscaría.
Religiosa no, Señora, que ese gusto no pedía.
Si quieres irte conmigo a la Gloria te llevaría.
A la Gloria sí, Señora, con usted en compañía.