Delgadina v29

IGR: 0075. Versión: 29. Rima: á-a. Hemistiquios 72.

Benalzove (ay. Ardón, p.j. León, ant. Valencia de don Juan, comc. El Valle, León, España)

Un rey tenía tres hijas    muy queridas y estimadas,
una se llamaba Doña    y otra Doña se llamaba,
(y) la más pequeña de todas    Delgadina se llamaba.
To(dos) los días al ir a misa    su padre la remiraba.
¿Qué me remira usted, padre,    qué me mira pa la cara?
Yo te remiro, mi hija,    que has de ser mi enamorada.
No lo querrá Dios, mi padre,    ni la Virgen soberana,
casarse padres con hijos,    siendo de la misma entraña.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
dándola de comer    sólo pan y agua salada.
Al otro día, al sol salir,    se ha asomado a una ventana,
por allí vio a sus hermanos,    jugando con otros estaban.
Hermanitos, hermanitos,    traerme un vasito de agua,
que el corazón se me afisia    y mi vida (ya) va acabada.
¡Cómo te la vamos a dar, perra,    cómo te la vamos a dar, ingrata,
que no se ha muerto nuestra madre,    y quieres ser nuestra madrastra!
Se retira para adentro    y con Dios se consolaba,
con lágrimas de sus ojos    deja la sala regada.
Al otro día, al sol salir,    se ha asomado a la ventana,
allí vio a su madre reina,    con otra reina paseaba.
Madre mía, madre mía,    traerme un vasito de agua,
que el corazón se me afisia    y mi vida va acabada.
Yo bien te lo diera, hija,    yo bien te lo diera, amada;
si tu padre se entera,    la cabeza me cortara.
Se retira para adentro    y con Dios se consolaba,`
con lágrimas de sus ojos    deja la sala regada.
El otro día, al sol salir,    se asomara a la ventana
y allí viera a su padre rey,    con otro rey que paseaba.
Padre mío, padre mío,    traeme un vasito de agua,
que el corazón se me afisia    y mi vida va acabada.
Yo bien te lo diera, hija,    si cumplieras la palabra.
Yo se la cumplo, padre,    si me trae un vaso de agua.
Hijos míos, id por vino,    hijos míos, id por agua.
Según abren la puerta,    Delgadina muerta estaba.
[En la cama de Delgadina]    los ángeles allí estaban
y en la cama de su padre    una serpiente allí estaba
aguardando a que se muera    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
(Pa ponerle las esposas)    

Bibliografía:
Recitada por Anunciación Miguélez (79a). Recogida por Regino García Badell, Francisco Mendoza Díaz-Maroto, y Dolores Sanz, 1985. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 5.12-7.1/A-18 y B-11). Publicada en TOL II 1991, pp. 92-93.