IGR: 0075. Versión: 18. Rima: á-a. Hemistiquios 57.
Aldeasoña (ay. Aldeasoña, p.j. Cuéllar, Segovia, España)
Un rey tenía tres hijas, y las tres como una plata,
la más chiquitita de ellas Delgadina se llamaba.
Un día estando a la mesa, su padre la remiraba.
¿Qué me quieres, padre mío, qué me quieres, qué me mandas?.
De las tres hijas que tengo, tú has de ser mi enamorada.
No lo querrá el Dios del cielo, ni la Virgen soberana,
que el padre que me crió sea yo su enamorada.
(Mandó el rey hacerla . . . . . ., la hizo una casa para ella y la encerró.)
Delgadina, con gran sed, se ha asomado a una ventana
y ha visto a sus hermanitos, que a los naipes jugaban.
Hermanos, si sois mi` hermanos, por Dios, una jarra de agua,
el alma tengo en un hilo, la vida ya se me acaba.
Delgadina con gran sed, se ha asomado a otra ventana
y ha visto a sus hermanitas, que en paño de oro bordaban.
Hermanas, si sois mi` hermanas, por Dios, una jarra de agua,
el alma tengo en un hilo, la vida ya se me acaba.
Delgadina, con gran sed, se ha asomado a otra ventana,
y ha visto a su madrecita, que en silla de oro sentaba.
Madre, si usted es mi madre, por Dios, una jarra de agua,
el alma tengo en un hilo, la vida ya se me acaba.
Quítate de ahí, Delgadina, quítate de ahí, perra malvada,
que por ti llevo siete años y por ti estoy mal casada.
Delgadina con gran sed, se ha asomado a otra ventana
y ha visto a su padrecito, que a los naipes jugaba.
Padre, si es usted mi padre, por Dios, una jarra de agua,
el alma tengo en un hilo, la vida ya se me acaba.
Mandó el rey a sus criados que la subieran el agua;
unos con jarras de oro, otros, con jarras de plata,
Y el más chiquitito de ellos . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
El último que llegara, la cabeza le cortara.