IGR: 0075. Versión: 16. Rima: á-a. Hemistiquios 49.
Añe (ay. Añe, p.j. Segovia, Segovia, España)
Un rey tenía tres hijas y las tres como la plata
y la más pequeña de ellas Delgadina se llamaba.
Un día estando comiendo su padre la remiraba.
Cuanto me mira usted, padre, que el corazón me traspasa.
¿No te he de mirar, Delgadina, si has de ser mi enamorada?
No lo querrá Dios de cielo, ni la Virgen soberana,
ser yo mujer de mi padre, de mis hermanos madrastra.
Su padre en un cuarto la encerraba
siete años con sus noches sin beber vino ni agua.
Delgadina, con gran sed, se ha asomado a una ventana
y ha visto a sus padrecitos con señores paseaban.
Padres, si son ustedes mis padres, por Dios, un vasito de agua,
que el corazón me lo pide y la vida se me acaba.
Delgadina, con gran sed, se ha asomado a otra ventana
y ha visto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Hermanas, si sois hermanas, por Dios, un vasito de agua,
que el corazón me lo pide y la vida se me acaba.
Hermana, por ser hermana, de buena gana os lo diera
pero si padre lo sabe, la cabeza nos cortara.
Madre, si usted es mi madre, por dios, un vasito de agua,
que el corazón me lo pide y la vida se me acaba.
Hija, por ser mi hija, de buena gana os lo diera,
pero si padre lo sabe, la cabeza me cortara.
Padre, si usté es mi padre, por Dios, un vasito de agua,
que el corazó me lo pide y la vida se me acaba.
(El padre no le dio agua y consintió que muriera.)
Variantes: 4 –¿Por qué me mira usted, padre, / por qué me mira usted a la cara? 5 –Porque de tres hijas que tengo / tú eres mi enamorada; 6a N. l. quiera D. d. c.