IGR: 0075. Versión: 14. Rima: á-a. Hemistiquios 36.
San Miguel de Bernúy (ay. San Miguel de Bernúy, p.j. Cuéllar, Segovia, España)
Un rey tenía tes hijas más hermosas que la plata
y la más chiquirritita Delgadina se llamaba.
Un día estando comiendo su padre mucho miraba.
¿Padre, qué me mira usted? Has de ser mi enamorada.
No lo querrá Dios del cielo, ni la Virgen soberana
que sea mujer de usted, madrastra de mis hermanas.
Criados, los mis criados, los que servís en mi casa,
a mi hija Delgadina encerradla en una sala.
No me la deis a comer no siendo cosa salada,
no me la deis a beber no siendo cosa vinagra.
La Delgadina muy triste, muy triste y desconsolada,
llenecita de suspiros se asomaba a una ventana.
Padre, si es usted mi padre, súbeme una jarra de agua,
que el corazón me lo pide y la vida se me acaba.
Mientras la jarra subía, Delgadina ya moría;
mientras la jarra subió, Delgadina ya murió.
Las campanas de la gloria por Delgadina tocaban,
las campanas del infierno por su padre tamboreaban.