IGR: 0075. Versión: 124. Rima: á-a. Hemistiquios 47.
Cabo de Peñas (ay. Gozón, p.j. Avilés, Asturias, España)
El buen rey tenía tres hijas todas tres como una plata,
la más hermosa d`ellas Delgadina se llamaba.
Y dice su padre a la hija
Delgadina, Delgadina, voy a hablarte una cosa infame,
que por tu tanta hermosura has de ser mi namorada.
No lo seré yo mi padre pues que la ley no lo manda.
Tengo cerrarte n`un cuarto onde no entre sol ni luna
ni claridad de mañana.
Allí le da el pan por onzas y agua de la mar salada.
Luego llama a su madre como era la más brava:
Mi madre, por ser mi madre, ¿no me ha dar un poquito d`agua?
Su madre muy asustada le dijo
Hija mía, no quisiera oyirte esa palabra,
que si tu padre lo sabe la vida tengo jugada.
Ella se suelta a llorar que está muy encalorada
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . y llama la segunda hermana:
Hermanita de mi vida, por Dios del cielo te pido,
que me des un poco d`agua.
La hermana le contestó que estaba muy acelerada.
Quisiera perder mi vida y estar contigo encerrada.
[. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .]
Tenía siete criaos, todos los mandó por agua
y el que más pronto llegase le ofreció una granada.
Por muy pronto que allegaron ya Delgadina finara.
La cama de Delgadlna rodeada de ángeles `taba;
las campaninas del cielo a gloria se espeazaban;
los santos salieron todos a recoger aquella alma.
Las campanas del infierno pol rey su padre tocaban.
Agora canta Vitorio, cantarás la Soberana.