Delgadina v117

IGR: 0075. Versión: 117. Rima: á-a. Hemistiquios 82.

Pola de Lemido (Asturias, España)

Un rey tenía tres hijas    todas tres como la playa
la más chiquitina de ellas    Delgadina se llamaba.
Un día estando a la mesa    su padre la remiraba
¿Qué me miras, padre mío?    ¿qué me miras en la cara?
Yo te miro, Delgadina,    que has de ser mi enamorada.
No lo quiera el Salvador,    ni la Virgen soberana,
que yo enamorada sea    del padre que me engendrara.
¡Corred, criados, corred!    a Delgadina encerrarla
en el cuarto más oscuro    que en el palacio se halla.
Pasaron días y días    pasaron siete semanas;
bajó el ángel San Grabiel    y le abrió una ventana;
desde allí vio a su madre    sentada en sillín de plata:
Madre mía, si es mi madre,    por Dios, una jarra de agua,
que el corazón se me seca    y el alma ya se me abrasa.
Quítate de ahí, Delgadina,    quítate, fiera malvada,
porque eres nuestra hija    y quieres ser nuestra madrastra.
Delgadina se quitó,    muy triste y desconsolada.
Pasaron días y días    pasaron siete semanas;
bajó el ángel San Grabiel    y le abrió otra ventana,
de donde allí vio a sus hermanas    jugando al juego las damas:
Hermanas, las mis hermanas,    por Dios una jarra de agua,
que el corazón se me seca    v el alma ya se me abrasa.
Quítate de ahí, Delgadina,    quítate, fiera malvada,
porque eres nuestra hermana    y quieres ser nuestra madrastra.
Delgadina se quitó,    muy triste y desconsolada.
Pasaron días y días,    pasaron siete semanas;
bajó el angel San Grabiel    y le abrió otra ventana;
desde allí vio a su padre    sentado en sillón de plata.
Padre mío, si es mi padre,    por Dios, una jarra de agua,
que el corazón se me seca    y el alma ya se me abrasa.
Sí, te lo daré, mi hija    sí, te la daré, mi alma
sí, te la daré, mi vida    si me cumples la palabra.
La palabra yo la cumplo    aunque sea de mala gana.
¡Corred, criados, corred!    todos con jarras de agua;
el que primero llegare    la corona se ganara,
y el último que llegara    la cabeza le cortara.
Todos llegaron a un tiempo,    todos con jarras de agua;
por deprisa que llegaron    Delgadina ya finara.
A los pies de Delgadina    corría una fuente clara
y en el medio una paloma    que era la Virgen soberana,
en la cabecera de su padre    una culebra enroscada.

Otros datos:
Nota: No he podido localizar "Pola de Lemido", con lo que dejo en blanco las jurisdicciones mayores a las que pertenece. Faltándome también fecha para esta versión, la sitúo provisionalmente con las otras versiones recogidas en Asturias por A. de Llano Roza de Ampudia.

Bibliografía:
Recitada por Julia Madera (14a). Recogida por Aurelio de Llano Roza de Ampudia, antes de 1925. (Archivo: AMP; Colec.: Llano Roza de Ampudia, A. de). Publicada en Gutiérrez Estévez 1981, II, p. 44 [00054 ] (Tesis doctoral).