IGR: 0075. Versión: 115. Rima: á-a. Hemistiquios 92.
Mañores (ay. Tineo, ant. Cangas de Tineo, p.j. Cangas de Narcea, ant. Cangas de Tineo, Asturias, España)
Un gran rey tenía tres hijas todas tres como una grana;
la más delgadina de ellas Delgadina se llamaba.
Un día estando comiendo su padre la reparaba:
¿Qué me quiere usted, mi padre, tanto me mira a la cara?
Quiérote, mi linda hija, que has de ser mi enamorada.
No lo quiera Dios del cielo ni la Virgen soberana,
que yo fuera linda esposa del padre que me engendrara.
Criados, míos criados que venides de Granada,
cogedme a la Delgadina metédmela en una sala;
no le den de comer sino cecina salada,
no le den de beber sino zumo de naranja.
Allí la estuvo siete años cabales con sus cabales
y al cabo de los siete años se asomara a una ventana,
viera a sus lindas hermanas zurciendo seda delgada:
Hermanas, por ser hermanas, diéraisme una sede de agua,
que tengo el alma en los dientes y la vida se me acaba.
Quítate de ahí, traidora, traidora, perra malvada,
ya que no quisiste hacer lo que tu padre mandaba.
Se retirara por cierto muy triste y desconsolada.
Delgadina con la sede se asomara a otra ventana,
viera sus lindos hermanos n`el campo jugando a barra:
Hermanos, por ser hermanos, diéraisme una sede de agua,
que traigo el alma en los dientes y la vida se me acaba.
Quítate de ahí, traidora, traidora, perra malvada,
ya que no quisiste hacer lo que tu padre mandaba.
Se retirara por cierto muy triste y desconsolada.
Delgadina con la sede se asomara a otra ventana,
viera a su madre la reina en silla de oro sentada:
¡Ay! madre, por ser mi madre, diérame una sede de agua;
que traigo el alma en los dientes y la vida se me acaba.
Quítate de ahí, traidora, traidora, perra malvada,
ya que no quisiste hacer lo que tu padre mandaba.
Se retirara por cierto muy triste y desconsolada.
Delgadina con la sede se asomara a otra ventana,
viera al gran rey su padre con otros grandes de España:
¡Ay! padre, por ser mi padre, diérame una gota de agua,
que traigo el alma en los dientes y la vida se me acaba.
Sí te daré, linda hija, si me cumples la palabra.
Sí, cumplire, sí, mi padre, después q`el gallo cantara.
Criados, míos criados. Todos los manda por agua,
unos en jarras de oro otros en jarras de plata.
El que primero viniere una plaza tien ganada,
el que postrero viniera la cabeza tien quitada.
ellos vienen todos juntos, Delgadina ya espiraba.
La cama de Delgadina de ángeles arrodeada,
la cama del rey su padre de demonios `ta clavada.