Delgadina v114

IGR: 0075. Versión: 114. Rima: á-a. Hemistiquios 45.

Besullo (parr. Besullo, ay. Cangas de Narcea, p.j. Cangas de Narcea, ant. Cangas de Tineo, Asturias, España)

El rey tenía tres hijas    todas tres n`una granada.
la más chiquitita de ellas    Delgadina se llamaba.
Delgadina, Delgadina,    tú has de ser mi enamorada.
No lo quiera Dios del cielo,    ni la Virgen soberana,
que yo sea enamoradita    del padre que me engendrara.
Se la encerrara n`un cuarto    donde no la vea nada.
Lo que le da de comer,    tocino y carne salada;
lo que le da de beber    el zumajo de una naranja.
Viera a la su madre    filando seda delgada:
Por Dios le pido, mi madre,    que me de una sede de agua,
que aquí me muero de sede    y a Dios entrego mi alma.
Quítate de ahí, mi hija,    quítate, perra maleada,
que por la mor de tu amor    estoy filando seda delgada.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    se asomó a otra ventana,
viera al rey su padre    n`el jardín entre las damas:
Por Dios, le pido padre    que me de una sede de agua,
que aquí me muero de sede    y a Dios entrego mi alma.
No te la doy, la mi hija    si no cumples la palabra.
La palabra cumplirela    de bastante mala gana.
¡Arriba, mis pajecitos,    arriba, ya con el agua!
Cuando allí llegaron    Delgadina está finada.
La cama de Delgadina    de angeles estaba arrimada;
la cama del rey su padre,    de demonios allegada.
¡Nuestra Señora me valga,    válgame la Madre santa!

Bibliografía:
Recogida en 1934. (Archivo: AMP). Publicada en Gutiérrez Estévez 1981, II p. 41 [00050 ] (Tesis doctoral).