IGR: 0049. Versión: 92. Rima: á. Hemistiquios 26.
Río Piedras (Puerto Rico)
Madrugaba el conde Olinos la mañana de San Juan
por dar agua a su caballo a las orillas del mar.
Mientras su caballo bebe él se ponía a cantar:
Bebe, mi caballo, bebe, Dios te me libre del mal,
Dios te libre en todo tiempo de las furias de este mar.
Las aves que iban volando se ponían a escuchar
porque les gustaba mucho oír tan dulce cantar.
Oye, hija, cómo canta la sirena de la mar.
No es la sirenita, madre, la que tiene ese cantar,
es la voz del conde Olinos que por mí penando está.
Si es la voz del conde Olinos yo lo mandaré a matar,
pues para casar contigo a él le falta sangre real.
No lo mate, madre mía, que a mí la muerte me da.