Conde Niño v389

IGR: 0049. Versión: 389. Rima: á. Hemistiquios 32.

Pamplona (ay. Pamplona, p.j. Pamplona, Navarra, España)

Estaba don Fernandito    a las orillas del mar
dándole agua a su caballo    y al tiempo a echar un cantar,
La reina le estaba oyendo    desde su palacio real.
Madre, esa no es la serena,    no lo ha sido, ni será,
que es ese don Fernandito    que a mí me viene a buscar.
Hija, si a ti te busca,    lo mandaremos matar.
Madre, si a él lo matan,    a mí me han de degoliar.
Al otro día siguiente    los llevaban a enterrar;
a ella, como hija de reina,    la ponen en el altar
y a él, como hijo de conde,    un poquito más atrás
donde se curan los males,    los males que Dios nos da.
La reina, que supo eso,    un dedo se fue a curar.
No te cures, reina mía,    no te cures, reina, no,
que antes como éramos hombres    nos mandasteis degollar,
ya ahora como somos santos    nos venéis a visitar.

Otros datos:
Nota: -12a la transcipción mecanografiada pone donde su curan, pero lo considero un error tipográfico.

Bibliografía:
Recogida por Modesto Lecumberri, hacia 1910. (Archivo: AMP; Colec.: María Goyri-Ramón Menéndez Pidal). Publicada en Petersen-Web 2009, Texto.