IGR: 0049. Versión: 273. Rima: á. Hemistiquios 46.
Arroyo de la Luz, ant. Arroyo del Puerco (ay. Arroyo de la Luz, ant. Arroyo del Puerco, p.j. Cáceres, Cáceres, España)
Mañanita, mañanita, mañanita de San Juan
llevé mi caballo al agua a la orillita del mar;
mientras mi caballo bebe yo me divierto en cantado
para que vea la mi infanta que la vienen a cantar.
El rey que lo estaba oyendo desde su balcón real:
y oirás la sirenita, la sirenita del mar.
Esa no es la sirenita ni tampoco el sirenal,
que eso son los mis amores que me vienen a cantar.
Si esos son los tus amores la muerte les pienso dar.
Si mis amores muriesen yo viva no he lo quedar.
Al otro día siguiente por ambos hacen señal;
ella, por ser hija del rey la entierran junto al altar,
él, por ser hijo de conde, una tumba más allá.
De ella ha salido un naranjo, de él un fuerte limonal,
las ramas que se alcanzaban besos y abrazos se dan
y las que no se alcanzaban se hartaban de llorar.
El rey, de que supo esto, los ha mandado cortar.
De ella salió una paloma y de él un pichón real
y se iban a beber a la orilla del mar.
El rey, de que supo esto, los ha mandado matar,
como eran aves volantes, no las pudieron matar.
Aquí se ha acabado el corro de la infanta y su galán.