IGR: 0049. Versión: 164. Rima: á. Hemistiquios 34.
Hermisende (ay. Hermisende, p.j. Puebla de Sanabria, comc. Sanabria, Zamora, España)
Madrugara conde Niño no soliendo madrugar
a dar agua a su caballo a las orillas del mar.
Mientras el caballo bebe canta un rico cantar.
-Bebe, bebe^mi caballo, Dios te me libre de mal,
de los peligros del mundo y de las olas del mar.-
Oyólo la mujer del rey en altas salas donde está.
-Despierta, niña infanta, si quieres oir cantar,
o son ángeles del cielo o serenas de la mar.
-Ni son ángeles del cielo ni serenas de la mar,
es el conde Niño, madre, que conmigo viene a casar.
-Si eso pretendes, ay hija, luego lo mando matar.
-Si lo mandáis matar, madre, con él me habéis de enterrar.-
Uno muere y otro muere y los dos mueren a la par,
uno muere a media noche y otro al gallo cantar.
La hija, como es del rey, la entierran al pie del altar,
y el conde, como es de conde, un poquito más atrás.
En uno naciera una rosa en el otro atrás mi rico rosal.