IGR: 0049. Versión: 163. Rima: á. Hemistiquios 36.
Calabor (ay. Pedralba de la Pradería, p.j. Puebla de Sanabria, comc. Sanabria, Zamora, España)
Madrugará el conde Madre no soliendo madrugar
a dar agua a su caballo a las orillas del mar.
Mientras el caballo bebe el conde canta un cantar.
Bebe, bebe, mi caballo, Dios te me libre de mal
de los vientos del sereno y de las olas del mar.
Levantaros, infanticas, si queréis oir cantar
o son los ángeles del cielo o serenas de la mar.
Es el conde, madre mía, que a mí me viene buscar.
Si es el conde, hija mía, le mandaremos matar.
Si lo habéis de matar, madre, con él me habais de enterrar.
Palo en uno, palo en otro, ambos mueren a la par;
ella, como hija de reina, la entierran al pie del altar,
y él, cono hijo da conde, un poquito más atrás.
De ella se hizo una fuentita y de él un rico manantial,
la reina, como envidiosa, luego la mandó
De ella se hizo una zarcita y de él un rico zarzal,
la reina cuando va a misa se le prende el delantar,
la reina, como envidiosa, luego lo mandó cortar.
Según nota del colector, al llegar a este punto, el recitador dijo: «lta algo pa terminar»