IGR: 0049. Versión: 152. Rima: á. Hemistiquios 22.
Corporario (ay. Aldeadávila de la Ribera, ant. Corporario, p.j. Vitigudino, Salamanca, España)
Madrugaba el conde Niño mañanita de San Juan
a dar agua a sus caballos a las orillas del mar.
Entre los caballos beben él se ponía a cántaro
Bebed, caballitos míos, que esta agua no os hace mal.
El rey estaba escuchando en la su sala real.
Mira, hija, cómo canta la serena de la mar.
No era, padreóla serena, ni tampoco su cantar,
porque es el hijo del conde y mi cuerpo ha de llevar.
Mira, hija, lo que dices, mira, lo mando matar.
No lo mate usted, mi padre, no le mande usted matar,
que el día que le entierren mi cuerno se ha desollar.