IGR: 0159. Versión: 28. Rima: á. Hemistiquios 74.
Casasuertes (ay. Burón, p.j. Cistierna, ant. Riaño, comc. Valdeburón, León, España)
Galanzuca, Galanzuca, hija del conde Rondal,
¡si anduvieras una noche o dos o tres a ti mandar!
Luego se anduvo alabando
que había dormido tres noches con la mejor moza que hay.
Unos dicen: «¿Cuála es?»; otros que cuála será.
«Si será la Galanzuca, su padre la quemará».
Vení aquí, las tres mis hijas, las que coméis del mi pan,
las que bebéis del mi vino por un vaso de cristal,
¿cuála de vosotras fue
la que ha dormido tres noches con Carlos de Montelbar?
La Galanzuca, acusada, luego se echara a llorar.
Y la metiera en un cuarto para llevarla a quemar.
Se asomara a una ventana a ver quién vía pasar.
Pasaba un hermano suyo, pues ¿quién había de pasar?
Que me llevara una carta a Carlos de Montelbar.
Escríbela, mala hembra, que yo se la iré a llevar.
La escribiera con su sangre para mayor pena dar.
La tu novia Galanzuca su padre la va a quemar.
Si la quema, que la queme, a mí lo mismo me da,
mujeres en este mundo para mí no han de faltar.
Si me lo dices en chanzas, entraremos a almorzar;
si me lo dices de veras, caballo mando ensillar.
Si no me quieres creer, la carta te lo dirá.
Se puso a leer la carta, luego se echara a llorar.
Caballo, mío caballo, bien te puedes preparar,
siete leguas de jornada en hora y media has de andar.
En el medio del camino un convento vio asomar.
Allí se vistió de fraile, se vistió de padre abad.
¿Dónde llevan a esa niña? la llevan sin confesar.
Confesada la llevamos, no nos dice la verdad.
Confesada va la niña, la quiero reconciliar.
La su hija Galanzuca yo ahora la quiero llevar.
Si la llevas por amiga, no te llegue a la ciudad;
Si la llevas por esposa, Dios te la deje gozar.
Ya diera a luz dos niñas, son más finas que un cristal.
Luego de que fueron grandes, su padre por una va.
No la lleva, padre mío, no se la dejo llevar,
cuando la tenía en mi vientre usted me quería quemar.