Conde Claros en hábito de fraile v23

IGR: 0159. Versión: 23. Rima: ó+á. Hemistiquios 157.

Manzaneda de Torío (ay. Garrafe de Torío, p.j. León, comc. Torío, León, España)

Estando la Galanzuca    sentadita en su balcón,
pasa por allí don Carlos    ya le llama la atención:
Galanzuca, Galanzuca,    hija del conde Galán,
¡quién te pudiera traer    una noche nada más!
Si el caballero lo calla,    una ni dos no será.
Se avisan para la noche,    juntos se van a acostar.
Y eso del amanecer,    Galanzuca dirá:
Váyase, Carlos, vaya,    váyase, Carlos, ya,
que ya va viniendo el día    y aquí nos conocerá.-
Al salir de la ciudad    y al entrar en l`arrabal,
se encontró con un amigo,    que tenía en la ciudad.
¿Dónde estabas, Carlos,    que yo te he ido a buscar,
pa cenar una merienda,    en mi compaña merendar?
Me dormí con una chica,    la mejor de la ciudad.
Luego dicen: «¿Quién sería?»;    luego dicen: «¿Quién será?,
¿si sería Galanzuca,    hija del conde Galán?»
Si su padre lo supiera,    luego la manda quemar.
Su padre, desque lo supo,    luego la mandó cargar
de grillos y de cadenas,    no se podía moldear.
Criados, los mis criados,    los que me coméis el pan,
irme a buscar la leña    para Galanzuca quemar.
¿Quién me llevará una carta    a Carlos de Montealbar?
La escribe por lo callando    y a un primo suyo la da.
La primera letra la ha hecho con tinta,    la segunda con sangre real,
la tercera con leche de sus pechos,    para darle más pesar.
Aquí te traigo, don Carlos,    alegría o gran pesar,
que a la tu novia Galanzuca    la llevan a quemar.
Si la queman, que la quemen,    que a mí lo mismo me da,
que damas hay por el mundo,    pa mí no me han de faltar.
Si me lo dices de a chanzas,    nos iremos a almorzar;
si me lo dices de a veras,    nos vamos a caminar.
Que lo creas, que lo dejes,    la carta te lo dirá.
Saca la carta del bolso    y a don Carlos se la da.
Al momento que empieza a leerla,    pronto se echó a llorar.
Y se va para su casa,    donde su madre está.
La madre, como es tan buena,    un consejo le da:
Quítate ese vestido, hijo,    y ponte el de sayal,
. . . . . . . . . . . . . . . . . . .    que así no te conocerán.
Y se va para su cuadra,    donde su caballo está.
Caballo mío, caballo,    ya te puedes preparar,
jornada de siete días    n`hora y media la has de andar.
Va por los campos arriba,    corre más que un gavilán;
por los de abajo,    más que polvos de aquidrán.
Por aprisa que llegó,    ya la iban a quemar.
Deténganse, los señores,    justicia de ese lugar,
que esa niña que ahí queman    la tienen que confesar.
Confesada ya está, padre,    no quiere decir verdad;
confiésela usté otra vez,    acaso se la dirá.
La cogiera entre los brazos,    la pusiera en el altar.
¿Qué pecados tienes, niña,    que te iban a quemar?
¿has dormido con curas o con frailes    o con otro regular?
Yo no he dormido con curas ni con frailes,    ni con ningún regular,
sólo una triste noche    con Carlos de Montealbar.
¿Tienes más pecados, niña,    o de qué más te acusar?
No tengo más pecados, padre,    o de qué más me acusar.
Pues en pago `e penitencia    un besito me has de dar.
No lo querrá el Dios del Cielo    ni la Virgen del Pilar
que ande Carlos puso boca    un fraile fuera a besar.
En las manos me pareces,    en los ojos mucho más.
Pues sí te parezco, niña,    pa decirte la verdad.
La cogiera entre los brazos,    la pusiera en el rubián.
Quédense con Dios, señores,    justicia de ese lugar,
esa hoguera, que allí tienen,    echen un pavito a asar,
y si no, quémense ellos,    que a mí lo mismo me da,
que la niña Galanzuca    no ha nacido pa quemar,
ha nacido pa ser esposa    de Carlos de Montealbar.
Pues si llevas por esposa,    vuélvete por el dotar.
¡Padres que quemáis las hijas    qué dotes les queréis dar!
Siete años tardó Galanzuca    de volver en ca su padre;
de los siete pa los ocho    Galanzuca vuelve allá,
con dos niñas por la mano,    parecían un cristal.
Su padre, desque la vio,    se las quería quitar.
No me las quitará, padre,    no me las quitará tal,

Otros datos:
74 que la madre de estas niñas la quería usted quemar.--

Nota: Galiarda y Florencios, vv 1-17.

Bibliografía:
Recitada por Tomasa González (89a). Recogida por Joaquín González Cuenca, Maite Manzanera, Beatriz Mariscal y José Ramón Prieto, 1985. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta LEÓN 85; cinta: 3.13-7.1/B-04). Publicada en TOL I 1991, pp. 117-119.
[0149 Galiarda y Florencios contam.]