IGR: 5120. Versión: 1. Rima: é-a. Hemistiquios 51.
Castrocalbón (ay. Castrocalbón, p.j. La Bañeza, comc. Valdería, León, España)
Andando iba yo, paseando, allá por tierras tolardas,
lo primero que encontré fue el demonio de una vieja.
¿Qué hace por aquí el galán, que tanto el barrio pasea?
Ando en busca de una novia por que de mi gusto sea.
¡Ay!, pues ha llegado la ocasión que yo tambiéntengo una nieta,
que hasta el rey, en su persona, ha de encontrar favor en ella.
Tanto me la empendonó el demonio de la vieja,
tanto me la empendonó, que me enamoré sin verla.
Llegaron Pascuas de Flores, como hay estilos de tierra
de regalarle a las novias algunas cosas buenas.
Yo le llevé un borrego gordo, todo bordado con seda
y se lo he ido a llevar con otras muchas cosas buenas.
Llegué, piqué a la puerta, . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La primera que salió fue el demonio de la vieja.
Le pregunté por mi novia. Allá está, en la su secreta.
¡Allá voy, que estoy cagando! Para ti, cochina puerca.
Yo, de que la vi venir, ¡los cielos me den paciencia!,
ni sé si estaba preñada, si apiladita, si enferma.
Le miré para los ojos: entre lagaña verde y seca
tenía para llenar diez aculgulmadas cestas;
le miré pa las narices: dos ñarrios como dos velas;
le miré para la boca: una talega terrera;
le miré para los pechos: dos nazos de enejar carretas;
le miré para las piernas: dos agujas de hacer media.
María la Cuscurrita, esos ojos de fidea,
los demonios me llevaran si yo contigo vida hiciera