IGR: 0501. Versión: 8. Rima: á-a. Hemistiquios 80.
Tetuán (Marruecos)
Sépase por todo el mundo, se publica hacia España
que es un mercader muy rico, mercader de grande fama,
a él le llaman don Pedro a la su mujer Leonarda;
los dos tienen una hija que de quince años no pasa,
discreta desde chiquita hermosa y de buena gracia,
de su padre arregalada y de la gente estimada.
Ella se viste y se calza de lo que a ella se le antojaba,
hizo una camisita blanca de aquella fina orfanda,
un jugón de perla y flor guarnecido de esmeralda,
una falda de tela de oro toda ella galoneada,
un zapatito picado con una media anaranjada,
un sombrero de tres plumas una blanca y dos moradas,
cadena de oro en su cuello que catorce güeltas la daba.
Encerrada en su aposento cien damas que la acompañen,
cuatro caballos mohenes que la carrera llevaba,
fuese de paso en paso, hasta la iglesia llegaba;
al entrar en la iglesia toda la gente copasmada,
Todos quitan los sombreros, Aquí está la hermosa dama.
El que sopla la candela la barba se le quemaba.
La niña, como es discreta, descubrió su mano blanca,
en ella catorce anillos que el remado alevantaba.
Mercader Piñón la vido fuego de amor le agrada;
preguntó quién es la niña y quién es la hermosa dama.
Señor, hija de don Pedro, el mayor de toda España.
Si sus mercader llevarme de huespede a su casa.
Con un sí que le responde, con un sí de malas ganas;
tomara tinta y papel al punto escribió una carta.
«Sepáis, mi querido padre, padre querido en el alma,
que aprontéis un aposento y aderesís una sala,
degollís muchas gallinas, muchos pichones y pavos,
muchos pichones y pavas, irse de huespede a casa.»
¿Cómo lo haré, mi hija, con este ladrón en casa?
No se os dé nada, mi padre, que yo haré una grande traza:
tomaré yo a mi criada, a mi criada de casa,
le pondré los mis vestidos, mis ricas joyas y alhajas;
me pondré yo una sayita, me pondré a limpiar la casa.
Mercader Peñón la vido alzó la esclava y volóse.
Tomara tinta y papel, al punto escribió una carta:
«Sépase por todo el mundo, se apublique en toda España
que el mercader don Peñón llevó la criada de casa».