IGR: 0214. Versión: 8. Rima: á-a. Hemistiquios 44.
San Pedro de Gaíllos (ay. San Pedro de Gaíllos, p.j. Sepúlveda, Segovia, España)
Y estaba un gran pastorcito guardando un atajo `e cabras,
cuando el sol se le ponía, la noche se le acercaba.
Y ha llegado la pastora al pie de una fuente clara,
por comer un poco pan y beber un poco de agua.
Cuando quiso recordar, allí no estaban sus cabras.
Por ahí van, por ahí van, por ahí van, irán muy largas.
Y ella no se creyó en eso. Me voy por aquí a buscarlas,
con el rosario en la mano, rezando a la Virgen Santa.
El que a la Virgen Santa reza, la Virgen Santa le ampara.
Siete vueltas dio a un peñasco y en el suelo dura olmada
y una vuelta a un pino verde, y allí estaban arrodeadas.
Ya vio venir una niebla, muy oscura y muy cerrada,
y, en medio de aquella niebla, vio que venían tres damas
vestidas de punto en blanco y en las manos unas palmas.
Y al llegar a la pastora, de esta manera me la hablan:
Buenas tardes, mi pastora. Buenas tardes, Virgen Santa.
Parece que nos conoces, que tan dulcemente me hablas.
No la conozgo yo a usted ni a la otra que me dio el habla.
Si quié venir con nosotros, antes hoy, que no mañana.
Sí, Señora, sí me iría, si entregase mías cabras.
Tuyas cabras, déjalas, yo estoy aquí pa cuidarlas,
si alguna se marchase, yo estoy aquí pa buscarla.