Cabrera devota elevada al cielo v6

IGR: 0214. Versión: 6. Rima: á-a. Hemistiquios 56.

Pajares de Pedraza (ay. Arahuetes, p.j. Sepúlveda, Segovia, España)

En unas altas montañas    
se encontraba una pastora    con un atajo de cabras.
El sol ya se la ponía,    la noche se la acercaba;
una noche muy oscura    y con fuertes aguarradas.
Se ha sentado la pastora    al pie de una fuente clara
por comer un poco ` pan,    por beber un poco de agua.
Se levanta la pastora    en busca de suyas cabras,
con el rosario en la mano    rezando a la Virgen Santa,
la Virgen Santa la reza,    la Virgen Santa la ampara.
Siete vueltas dio a un peñasco    y en aquel duro no estaban,
donde las vino a encontrar    a un pino verde rodeadas.
Se la ponían las abrillas,    cuando vio bajar tres damas
vestidas de punta en blanco    y en cada mano una palma.
Una era San José    y otra la Virgen Santa
y otra la Magdalena,    que a por la pastora bajan.
Buenas noches, pastorcita.    Buenas noches, Virgen Santa.
¿De qué me conoces, niña,    que tan tiernamente me hablas?
Yo nola conozco a usted,    ni nunca le habré dau el habla.
Los padres de aquella niña    malos están en la cama,
y a la cabecera tienen    un Santo Cristo de guarda.
Santo Cristo de mi vida,    Santo Cristo de mi alma,
¿cuándo viene la pastora?,    ¿cuándo viene con sus cabras?
Apenas lo habían dicho,    cuando a la puerta llamaban.
Tenga usted, gran caballero,    tenga usted su atajo ` cabras.
¿Dónde está mi hija querida?,    ¿dónde está mi hija adorada?
Su hija ya está en los cielos,    de oro está coronada;
tres sillas tiene a los pies    y tres tiene a las espaldas,
tres tiene a la cabecera    y en sillón de oro sentada.

Bibliografía:
Recitada por Micaela Berzal. Recogida por Agapito Marazuela Albornos, entre 1915 y 1925 (Archivo: AMP; Colec.: Agapito Marazuela 1933). Publicada en Marazuela Albornós 1964,.