IGR: 0214. Versión: 3. Rima: á-a. Hemistiquios 51.
Cantalejo (ay. Cantalejo, p.j. Sepúlveda, Segovia, España)
Estando la pastorcita guardando su atajo `e cabras,
cuando el sol se la ponía, la noche se la acercaba.
Se sienta la pastorcita al abrigo (de) una chaparra,
con el rosario en la mano rezando a la Virgen Santa,
que quien a la Virgen reza, la Virgen Santa le ampara.
Siete vueltas dio a un peñasco y en duero se la pasan,
dio la vuelta a un pino verde y allá ha encontrado sus cabras.
A eso de la medianoche, cuando los gallos cantaban,
vio que venía una niebla, muy resplandeciente y clara,
y en medio de aquella niebla vio que vinían tres damas
vestidas de punto en blanco y en cada mano una palma.
Se acercan aquella niña, se acercan aquella dama.
¿De qué nos conoces, niña, de qué nos conoces, dama?
Yo no las conorgo a ustedes, ni aun jamás les he dado mi habla.
La cogen entre las tres y al cielo se la llevaban.
Los padres de aquella niña malos se hallan en su cama,
en el cuarto donde duermen un Santo Cristo se hallaba.
Santo Cristo de mi vida, Santo Cristo de mi alma,
¿cómo es tan tarde y no viene la pastora con las cabras?
Cuando oyeron una voz muy resplandeciente y clara:
«Aquí tié usted su ganado, aquí tié[ne] usted suyas cabras,
que, si alguna le faltara, aquí está quien la buscara.
Que su hija está en los cielos, de gloria está coronada;
tres sillas tiene a los pies, tres sillas tiene a la cara,
tres sillas tiene a su lado y en la una está sentada,
[. . . . . . . . . . . . . . . . . . .] de gloria está coronada.