Cabrera devota elevada al cielo v22

IGR: 0214. Versión: 22. Rima: á-a. Hemistiquios 34.

El Cerro de Andévalo (ay. Cerro de Andévalo, p.j. Valverde del Camino, Huelva, España)

Una pastora divina    guardando las suyas cabras
con el rosario en la mano    le reza a la Virgen Santa;
siete vueltas da una piedra    en el suelo de una para
por aquella triste nube    vi bajar yo a tres damas
una vestida de negro    las otras dos de morada.
Dime, niña, ¿me conoces,    que tan dulcemente me hablas?
Sí señora, la conozco,    es la reina soberana.
La cogieron por los brazos_a los cielos la levantan    
con trompetas y sonajas,    con chirivíos y flautas.
El padre de la pastora    medio enflujido en su casa.
Santo mío de la luz,    santo mío de mi alma,
que la pastora no viene,    que se tarda con las cabras.
Corrio una voz por el cielo__–Pastor hoy lleva usted sus cabras,    
que la pastora divina    en el cielo está coronada.
Quien siempre a la virgen le reza,    siempre la virgen le ampara;
quien rezare esta oración    todos los viernes de marzo
sacará un alma de pena    y la suya de pecado.
Nota del recolector: Esta oración llegó a mí por mediación de mi vecina Catalina, nacida en 1902 en un paraje llamado la Estrella del Cerro de Andévalo, Huelva. Su padre era ganadero y tenía rebaños de ovejas y cabras. Ella de pequeña, con 7 años más o menos, acompañaba a los pastores que estaban en el cortijo de su padre para ayudar en la tarea del rebaño. Cuando se acercaba una tormenta con peligro un pastor recitaba la oración como protección y ella la aprendió de oirla.Yo también la aprendí de memoria ya que desde muy pequeño la he escuchado de Catalina en muchas tardes de tormentas. Tendría que ser cuando yo tenía de 4 a 6 años, que es más o menos a la edad que los niños empiezan a memorizar. Ella decía que era para alejar las tormentas. Catalina nos dejó en el año 2003 a los 101 años de edad.    

Otros datos:
Notas: Cordialmente remitido desde El Cerro de Andévalo por el recolector el 23 de marzo de 2014. Bien puede considerarse la versión del mismo recolector, pero como Catalina ya no nos puede transmitir directamente su versión, le atribuimos ésta de quien la aprendió de ella.

Bibliografía:
Recitada por Catalina Domínguez Moreno (unos 86a). Recogida por Domingo Tejero Díaz, hacia 1988. Publicada en Petersen Web 2014, Texto.