Blancaflor y Filomena v10

IGR: 0184. Versión: 10. Rima: é-a. Hemistiquios 77.

Carrascal del Río (ay. Carrascal del Río, p.j. Sepúlveda, Segovia, España)

Se pasea la viudita    por el mar y por la arena
con sus dos hijas queridas,    Blancaflor y Filomena.
Pasó por allí Tarquino,    se enamora de una de ellas.
Cásate con Blancaflor,    que es mayor y te respeta.
Se casó con Blancaflor    no olvidando a Filomena.
Al cabo de cierto tiempo    se ha levantado una guerra
y nombraron a Tarquino    el capitán de bandera.
Al terminarse la guerra    se vino a ver a su suegra.
¿Qué tal está Blancaflor?    De salud está mu buena,
pero me ha encargado mucho    que me lleve a Filomena.
Filomena no te llevas,    que está mocita soltera.
Pierda usted cuidado, suegra,    su cuñado se la lleva.
Écheme la ropa, madre,    . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Adiós, padre, adiós, madre,    y adiós todos de mi tierra;
no me volveréis a ver,    que mi cuñado me lleva.
La ha montado en el caballo,    empezó a correr con ella,
y en el sitio más oculto    envuelta en sangre la deja.
[La ha bajado] del caballo,    hizo lo que quiso de ella,
y para mayor dolor    la ha espuntado la lengua.
A los gritos que ella daba    un pastor se acercó a ella.
Pidiendo pluma y papel    para escribir cuatro letras.
Pluma y papel te daré    y tinta porque no tengo.
Con la sangre de mis labios    cuatro letras la pondremos.
Echó la carta a volar    y un pájaro se la lleva,
su hermana no estaba en casa    y en el balcón se la deja.
Su hermana no estaba en casa    que estaba en misa de once.
Ha llegado a su casa:    ¡Jesús, qué desgracia es ésta!
Blancaflor, que vio la carta,    desmayada cae en tierra.
A degollar a su hijo    para ponerle pa cena.
Sube, Tarquino, a cenar,    que ya está la mesa puesta.
Y a la primer cucharada    la mano del niño encuentra.
¿Qué has hecho, por Dios, mujer,    qué tierna está la tachuela?
Más tierna estaba la honra    de mi hermana Filomena.
La agarró por los cabellos,    la tiró por la escalera
y en el sitio más oculto    envuelta en sangre la deja.
«Mujeres que tengáis hijas,    no las caséis forasteras,
que las dos que tuve yo,    las dos murieron con pena;
la una acuchillada,    la otra espuntada la lengua».
Y aquí se acaba la copla    de Blancaflor y Filomena.

Otros datos:
Nota: El v. 28a sugerido por el colector.

Bibliografía:
Recitada por Angelita Lobo Revenga (56a). Recogida por Vanda Anastácio, Pilar Aragón, J. Antonio Cid y Gabriel Fraile, 1982. (Archivo: ASOR; Colec.: Encuesta SEGOVIA 82; cinta: 4.7-7.3/A-11 y B/01). Publicada en Petersen-Web 2000, Texto. Reeditada en Petersen-Web 2000-2007, Texto.