IGR: 0222. Versión: 20. Rima: í. Hemistiquios 44.
Sarnago (ay. San Pedro Manrique, ant. Sarnago, p.j. Soria, ant. Agreda, comc. Altas Tierras, Soria, España)
¡Tan! ¡tan! llaman en la puerta, Hierbabuena baja a abrir.
¿Quién es ese caballero que en mi puerta llama así?
Es el señor don Francisco que te solía servir,
de noche para la cama, de día para el jardín.
Al tiempo de abrir la puerta se me ha matado el candil.
Quien el candil me ha matado así me matará a mí.
Ya tengo tres hombres muertos y otros tres para morir;
les he lavado su cuerpo con agua de toronjil.
Les quité camisas sucias de holanda se la pusí.
Me lo pillé de la mano, me lo acosté al lao de mí;
a eso de la medianoche ¡ay!, ella decía así:
¿Qué hacéis ahí, mi don Francisco que no os volvéis pa`a mí?
Si teméis a mis criados, o s` han puesto mal de mí.
Ni yo temo a tus criados, ni me han puesto mal de ti.
Sólo temo a tu marido, no venga y me mate aquí.
Mi marido está en la guerra trescientas leguas de aquí.
Mañana por la mañana le escribirás al de allí;
le digas a don Francisco que diga misas por ti.
Les dirás a tus hermanas que rueguen a Dios por ti
y a la puta de tu madre que venga a verte morir.
Que tengo una capada nueva y con ella has de morir.
Me la senté en silla nueva y allí la acabé morir.