Belardo y Valdovinos v8

IGR: 0103. Versión: 8. Rima: í-a. Hemistiquios 70.

Trascastro (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España)

Alta va la luna, madre,    como el sol del mediodía,
cuando don Pedro Abelardo    de la batalla venía;
cien caballos trae a diestros,    todos ganados n`un día.
Y el traidor del rey su tío    (y) uno de ellos le pedía.
Téngalos todos, mi tío,    para mí otros ganaría.
Detente un poco, Abelardo,    no hagas la tal valentía,
lo que se gana n`un año    se suele perder n`un día;
no hagas lo que Valdovino,    que se fue y no volvía;
si no lo vas a buscar,    la vida te costaría.
¡A quién voy buscar yo    a quien tan mal me quería!,
que me vien buscar a casa    y al campo me desafía.
Se fuera de monte en monte,    de valle, valle en vallina,
y allá lo fuera a encontrar    al par de una fuente fría.
¿Qué haces ahí, Valdovino,    oh primo del alma mía?
Estoy mirando a mi caballo    cómo las hierbas pacía,
(y yo) también miro a mis heridas    cómo la sangre corría.
Calla, Valdovino, calla,    ya salió la vengadía.
Y el moro que a mí me dio    líbrete Santa María:
vara y media tien de pecho,    cuatro de espalda tendida.
Se fuera de monte en monte,    de valle, valle en vallina,
y allá lo fuera a encontrar    (y) en casa de su amiga,
y allí le estaba diciendo    palabras y más mentiras:
Yo maté a Valdovinos,    detrás de Belardo iba.
Mientes, mientes tú, mal moro,    mientes, mientes, que es mentira;
y el que al otro dice «Mientes»    (y) al campo se desafía.
Monta el moro en su caballo,    parece una torre erguida;
monta Abelardo en el suyo,    parece una palomina.
Tira el moro de su espada,    gran Belardo la desvía;
tira Abelardo la suya,    la tira con valentía,
le rompiera pecho y brazo    y el armazón de la silla;
le cortara la cabeza    y se la entrega a su amiga.
Toma, toma la cabeza    de quien tanto te quería.
¡Oh, mal eras tú, Belarde,    y toda tu belardía,
que mataste el mejor moro    que había en toda morería,
que de plata me calzaba    y él de oro me vestía!
¡Válgame Nuestra Señora,    válganos Santa María!

Bibliografía:
Recitada por Rolindes Ramón Álvarez (77a en 1977). Recogida por Diego Catalán y Cruz Montero, 1988. (Archivo: ASOR; Colec.: Anexo TRASCASTRO 88; cinta: 1/A-11). Publicada en TOL I 1991, pp. 66-67.