IGR: 0255+0172. Versión: 13. Rima: á+í-o. Hemistiquios 36.
Rabanal de Fenar (ay. La Robla, p.j. León, ant. La Vecilla, León, España)
Madrugaba don Alonso las mañanas del domingo,
a la puerta Mariana a pasear su rocino.
Buenos días, Mariana. –Don Alonso, bien venido.
Vengo a brindarte a unas bodas, a unas bodas del domingo.
Esas bodas, don Alonso, si entendí que eran conmigo.
Ni son tuyas, ni son mías, que son de un hermano mío.
Entra adentro, don Alonso, sienta en sillas de tornillo,
aguarda que vengan mis padres, beberás del blanco vino.
Mariana es delincuente, saltó a un huerto muy florido,
por hojas de regalgar cogió cuatro y dejó cinco,
para echar a don Alonso en una taza de vino.
¿Qué me distes, Mariana, qué me echastes en este vino?
Sangre de siete culiebras y la de un lagarto vivo.
Pobre de la mi madre, que no me ha de ver más vivo,
triste de la mi esposa, que no ha dormido conmigo.
Te quejas de la tu madre, que no te ha de ver más vivo,
te quejas de la tu esposa, que no ha dormido contigo
y no te dueles de mí, que por ti pedí el marido.