IGR: 0234. Versión: 47. Rima: ó. Hemistiquios 22.
Sardinata (Norte de Santander, Colombia)
¿De quién es aquella espada, que en mi pared relumbró?
Suya, mi don Elberto, mi padre se la mandó.
Corra y dígale a su padre, que para espadas muchas tengo yo.
Estando en eso, cuando oyó, que relinchaba el caballo de sus frenos, el caballo del individuo. Entonces dice el señor de la casa:
¿Y de quién es aquel caballo, que en mi pesebre relinchó?
Suyo, mi don Elberto, mi padre se lo mandó.
Corra y dígale a su padre, que para caballos muchos tengo yo.
¿Y quién es aquí el jovencito, que en mi aposento se ocultó?
Un hermanito mío, que en este momento llegó.
¿Y si es hermanito suyo, porqué de mí se ocultó? (Entonces le dice:)
Máteme, don Elberto, que esa culpa la tengo yo.
La tomó de los cabellos, siete salas barrió.
Final: Y después la mató. Ahí termina la historia de esa mujer infiel.
Nota: -11 verso dictado aisladamente. Dice el informante que el cuento fue contado por su padre.