IGR: 0756. Versión: 2. Rima: é-a. Hemistiquios 43.
Guímara (ay. Peranzanes, p.j. Ponferrada, ant. Villafranca del Bierzo, comc. Fornela, León, España)
A pedir diba la Virgen, a pedir por ser quien era,
de rodillas por el suelo rastro de sangre que deja.
En el medio del camino con su querido hijo encuentra.
¿Aónde vas, hijo querido, aónde vas, querida prenda?
Yo voy a acabar el mundo, voy a esconfundir la tierra.
Detente, hijo querido, detente, querida prenda,
que para el lunes de Pascua yo bajaré a la tierra.
No puede ser, madre mía, no puede ser, madre omensa,
que uno se iba en el juego, otros van a la taberna,
unos juran, otros votan, a mí me dan mucha ofensa.
Detente, hijo querido, que yo bajaré a la tierra
a llevar una carta a aquella que está en la huerta,
todos la tienen por tonta, yo la tengo por muy cuerda.
Toma, llévame esta carta al cura que está en la iglesia.
Yo llevarla sí, por cierto, pero no me han de creerla.
Sacó su mano derecha
y se la ha puesto en la frente y marcada se la deja.
Entra por la iglesia arriba haciendo la reverencia.
Tenga, señor cura, esta carta, que la Virgen se la entrega.
Apenas la tiene abierta cuando cierrada la deja.
Oh, feligreses queridos, en vosotros pongo inmienda,
que se va acabar el mundo, se va esconfudir la tierra.
¡Válgame Nuestra Señora, válgame la Madalena!